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domingo, 24 de julio de 2016

La culpa es de uno. Mario Benedetti

Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto,
ah, pero mi tristeza sólo tuvo un sentido,
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de deshauciar mi amor.
Con un sólo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera,
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte que no es mucha.
Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho, muchísimo,
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno.
Ahora estoy solo,
francamente solo,
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.
Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno,
con los ojos bien secos
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla

y empiezo a recordarte.


jueves, 14 de agosto de 2014

Para pensar... ¿Realmente no pedimos al otro amado que sea como nosotros?

"Yo no te pido"
      MARIO BENEDETTI

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tú quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
qué le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Este poema nos sitúa en esta relación con otro, donde se espera aceptarle desde lo que pueda aportar, de su vitalidad, su luz, el cobijo de su presencia... pero soy un tanto incrédula de tal desinterés, la tendencia humana va hacia la posesión del otro, al gobierno de su diferencia, lo cual es algo que necesitamos reflexionar y reorientar, lo que exige ser más conscientes de este problema que acompaña al ser humano, y así, sabedores del reto, preocuparnos en gobernarnos nosotros mismos, ser más sanos del cuerpo y del espíritu´ al buscar más  eso que nosotros somos, saber quién somos, qué queremos, hacia dónde vamos, hacernos cargo de nosotros mismos;  pienso entonces, que preocupados en ser nosotros, sabremos apreciar al otro, en la misma tarea, y admirarnos de cómo lo hace, abrevar de la luz que irradia al buscar igual que nosotros en ser sí mismo, y así,  aprender y crecer de lo que deja a su paso... 
Soy maestra y pienso esto ahora que vuelvo a la escuela, y estaré frente a los niños... ¿podré ser así? Cuando menos lo estoy revisando...